14/09/2022

Las caléndulas eternas

 

Vivir intensamente. Y ahora.

Los cuerpos van cayendo. Muertos.

Hiel. Azufre. Solo sombras en la pared amarilla.

Maldita sombraluz que queda.

 

*

 

...En ese instante en que mi universo eres tú,

quedo inerte en tus manos.

Yo la hoja seca tú el viento,

yo la arcilla tú el alfarero, yo...

 

*

 

Hondo estero álveo seco tus ojos

manco espasmo grieta inalcanzable

vibrátiles labios secos de fluxiones

de la nieve que no alcanzó tu pecho.

 

*


Solo me enfrento a la lluvia,

desde la química inexacta todo es agua,

en el espectro visible e invisible,

¡yo solo me enfrento a la lluvia...!

 

*

 

Una luz tenue, hay un libro una luz y un sendero,

una palabra una luz y una sombra

oscura como es oscura

la inmensidad oscura de tus ojos.

 

*

 

Amanecer y sombras -ayer mañana- solo

tu aroma permanece: sueño arrebatado amputado

didáctilo frenético inasible mudo seco llanto grito solo.

 

*

 

Cantos hieles tentáculos metales

desmitrada risa llama ayer vientre desdeñado

hoy solo grito ahogado en las luces amarillas

bajo tus sombras.

 

*

 

Silencio, el tiempo...y de repente

tu voz quebrada resuena por los celajes

que sueñan las auroras polares

que ocultan la noche infinita.

 

*

 

¿Por qué tú no? Si yo estaba ayer

como hoy contando hojas de otoño en tus manos,

enjugando el rocío en tus mejillas,

¡gritando a la luna sola!

 

*

 

Ájame el alma, revuélveme impía la esencia,

arranca a jirones mi yo desechado en los abismos

más profundos...luego despiértame en tus brazos.

 

*

 

Las sombras revuelven los pasos;

yo corriendo hacia dentro donde ayer soplaba

la grieta de luz ínfima mis dedos exhaustos

la sangre conocida.

 

*

 

Volver, el regreso, llorar, la lágrima

sólita adhiriéndose  a los pliegues de tus mejillas

separadas por mundos dicotiledóneos inmarcesibles.

 

*

 

Hacia las estrellas, en órbita, el ave que olvidó

recordar otea vagas luces en la espesa niebla,

donde se revuelven las noches difuntas.

 

*

 

Sentado en la silla con tres patas hacia arriba

la tinta desparramándose insostenida de nubes

huyentes de los pies que asen relojes vueltos.

 

*

 

Empujando mis ojos cóncavos

la encrucijada atrás insuperada en la duda

goteando las ondas tiples resonantes

espejos reflejos destellos noche.

 

*

 

Viviendo en mí y yo muriendo y

tú siempre quedas suspirándome un recuerdo

inmarcesible de faz de otoño y lirios fragantes.

 

*

 

Se retuercen en nudos

asiendo yente lo tibio

llorándome vacilantes las hojas

pendientes de mares inesperados

lejanos gélidos de estíos rotos.

 

*

 

Subiendo las arenas de una duna inasible,

caigo y levanto la mirada cegado por la luna

llena tras de ti, alta y quieta que mira

sola al mar.

 

*

 

Las luces de agosto, los reflejos en el agua,

hoy sólo quiero dibujarte en la arena

tus pies descalzos y un muro mayor que no borre las olas.

 

*

 

Despierto solo y veo el arcoíris en los cristales

y me acompaña en singular rutina

y me calla los ojos de llantos cóncavos y risas convexas.

 

*

 

Lléname la luna y viérteme en la oquedad redonda de tus brazos,

vacíame la brisa en la noche y ábreme tus ojos

que quiero escuchar el mar.

 

*

 

Entre las vísceras que se revuelven lentas

fluyen asidos estíos abigarrados

a la brisa secante hacia adentro

tras ciertas umbrías de rocíos.

 

*

 

Cómo volver, sin ir, no yendo sino solo volviendo.

Quedo en el regazo solo de los bosques abrumantes

besado insistente por la umbría sola.

 

*

 

Y ya estoy lejos, y lejos y vuelo, y vuelo allí

lejos donde los celajes transatlánticos,

vuelo allende los ángulos muertos de tus ojos.

 

*

 

Cómo verter por el angosto el pensamiento

y luego precipitarse ajeno al abismo en jirones

y gritos y llantos huyentes de un solo lo siento.

 

*

 

No pensar,

no el olvido sino solo no pensar…

Estar donde se remansa el viento y no pensar

el rocío de la mañana sobre las caléndulas eternas.

 

*

 

Sombras hieles de cristal blanco y sangre

vierte el cosmos pulsante de revuelta de milenios

todo por el ojo pensante y pronto perecedero.

 

*

 

Llévame al agua,

empápame en la brisa de tus silencios,

sortéame en los pliegues de hojas trémulas

en la mañana

tras el inasible aguacero.

 

*

 

Desde el ángulo rompe la luz en tricolores

hacia adentro en lo sucesivo se revuelve estrépito

de mares forzados contenidos de sombras.

 

*

 

Entre las horas me llevas,

entre el dolor y tus lágrimas,

allí estoy yo entre los gritos de los niños

en la eterna madrugada.

 

*

 

Al abrigo del camino incierto se va desnudando

en pedazos el tiempo inmenso que quiebra

el tiempo breve que se vierte en jirones inasibles.

 

*

 

Reptando en la confusión no obtengo

el abrigo de este suelo frío en hirsutas paredes

humectantes acosado por las intemperies sabidas eternas.

 

*


Llegando allí desde tus ojos,

mecido en vientos desorientados llego hasta el remanso

de un lago turquesa que sueña

tormentas y abismos.

 

*

 

Vuelo a través de donde el sol se espera,

oteando ingrávido paletas de colores revueltos de luz

tendiendo a caer en todas tus dimensiones.

 

*

 

Estrellas inconclusas se revuelven por los ojos

que derriten impíos el acero que me baña

las eternidades de los ecos de los ayes saxátiles.

 

*

 

Ojos bajo un sol cerrado,

atávica brisa en auroras menguantes,

llantos desabridos en brazos de mares

de mundos rotos de sueños desconsolados.

 

*

 

Avistando ese dios en lo lejano,

dentro en lo profundo solo quedo.

Envuelto en mí, gozo ya

en el horizonte incierto de sucesos de tus ojos.

 

*

 

Viniendo desde dentro,

llego ya aún sin estar aquí del todo,

y con esta parte insuficiente, asiendo 

el resto me voy enamorando solamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario