Colisionándome los recuerdos
en amplitudes opuestas residuándose
asimismos fugaces espléndidos inasibles.
Revolviéndome inacabables
repensados fijos inertes estáticos
lentos inabarcables...
Descompensaciones ínfimas.
*
Desconformándome este invierno incesante,
húmedo gris inacabable...
Sobrevolando estrellas hojas papeles rotos.
Cuando hoy al fin estoy resucitándome las auroras
llega desde mi el polvo la piedra la fatiga
la impaciencia. Asfixia.
Reptándome postrado en banalidad .
*
La palabra no llega y el tormento, ágil,
calla en ola puente aurora lo que era un sentimiento.
Queda una no luz dispersa en lo perecedero;
revueltas del tiempo, ¡Oh qué tiempo...!
Relámpagos consuetudinarios saxátiles febriles adentro.
¡Dentro ola adentro aurora!
*
Camino pendiente hirsutas rocas astillas gravidez.
Oh, cómo he posado mis cadáveres donde piso...
Cuerpos reposados.
Y ojos fijados se van pegando
a mis zapatos ya a mis pies desnudos.
Óculos en mi sexo que me miran y explotan
y se revuelven de mis pasos en fuga a ninguna parte.
*
Este otoño se va cuando
yo mi soledad tormentas
de cielo y grises anteriores
y grises oscuros nuevos.
Oculto otra vez bajo
los charcos de los paraguas
rotos. Desprendimientos
de humedades y securas.
Otoño de mis almas, otoño
de sed confusa...
¡Oh otoño siempre espera!
*
Quedando la vida mirando tras los dedos
un ojo extraño: fijo en las luces semafóricas,
cayente hacia los ángulos del agujero
negro tremulándose supermasivo.
Supongo calma afuera, de aquella lluvia
reflejos de mi alma anegada:
hidróxidos PESADOS metales ESTANCADOS...
Corrosión.
*
Lluvias luciérnagas avisto solo la viscosidad.
Resbalándome desde adentro una sola nube de ello,
desaguándome las formas y los contenidos yo
soñando rituales sortilegios su fin.
No llega nunca.
Un fin confiado arrebatado al fin.
*
Hay un nudo un lejano negro retorcido
espiral plata sobre blanco (luz, viento, abismo, silencio...)
adonde desparrama ya irse desconfigurando
senectudes libros ojeras rotos revueltas:
nubes aranas gotas retrasadas
ruidos albares cayentes final.
*
¿Esto ha cambiado tanto en este tiempo...?
Mi dedo corazón...colgado...de esta sola percha...
Tú aquí y allí yo ausente siempre.
Tú desparramándote siempre adonde aquí yo mi sombra.
¡Oh solo sombra de pies colgantes desandados!
*
Ayer quedé solo esperando
aquella luz remanso aurora
ojos verdes sombríos vertiéndose
en el tiempo ¡Oh tiempo de sol aniquilado...!
Hoy he estado llamando a mamá
(un mar de olas descompuestas
no me deja llegar adonde
se acrecienta esta dulce primavera
en la banalidad del mal).
*
Te veo en todas partes.
Porque te vi una vez
ahora estás en todas partes
para mi, solamente espero
donde estás allí en aquella
esquinita azul vestido azul
mirada de inmenso cielo azul.
*
No sé cómo volver
a mirarte a los ojos.
Quedo viento en un mar
de ondas inasibles.
Impulsos y reflejos.
Con los puños cerrados
aun se me escapa
el vacío de adentro
...Esta vida de luces y sombras,
y sombras. Una dejación, una penitencia
¡Libérame el llanto,
libérame en el llanto!
*
Entre revueltas quedo una y otra vez
en frecuencia creciente. Volver descolgándome
a través de aquella tirolina mundial; le dije llámame
cuando vuelva mamá, me dijeron papá
quédate y yo (papá) yéndome...
¡Oh niño inconformista y rabieta contenida
de abrazar el aire descontenido!
*
Exponiendo el pacto como de silencio
ahora en actuaciones oclusivas
distantes temerosas más hirientes
se remarca el cauce de la lágrima
seca de ayer. Se resiente la hondura
(el verdecillo que nos cantaba)
sin llegar a entender
que todo esto se puede romper
en cualquier momento.
*
Aterido en la crisálida sutil,
componiendo jirones de esta
desrealización, desempolvando
la vida ¿propia, ajena, propia?
¡Fortaleza de vanidades decadentes!
Brea Hollín Cenizas...
Ayer. Hoy
al fin me desayuno
vestido con el traje azul
que un día me regalaste.
*
Me duele el miedo, miedo
de bienes amputados
devueltos, Hércules no llega nunca...
Retraído en el mal menor
rendido ya en mar de sinsabores.
¡Ven rápido y arráncame el
tormento...!
Solo ayúdame a dejar de empujar
esa maldita puerta que no cierra.
*
A cada instante que presenta
futuros terminados, se convence
o se rinde deseo y final.
Entrañas hueras miedos eximentes
amores inabarcables desasidos.
Resentimiento Sollozos Ausencia...
La elección de no estar
aquí... allí. Pertenecerse
a una propia sucesión inversa
interatómica.
*
En desambiguo cielo plomo árbol grieta y magmatizados táctiles...
Entre nada y hablarse a uno solo
me van doliendo todas
aquellas flores marcesibles.
Siempre ecos en el congosto
desatinados sobresalientes
asientes lamentos sucesivos
en conformidad de
la vida.
*
Solo en sólita desesperanza...
Unos llegan, desembatidos y
vienen de allí, de donde
abrazar nimbos
en rencores ellos adulantes
desparramándose llenando mares
de cascadas hacia adentro
que me quisieran arrancar de este
mi rincón verde sombrío...
*
Tengo una mesa verde
con una pata morada
y las demás patas verdes
donde me desayuno
con una lechuga verde
y una cebolla morada.
A veces mojo pan
en salsa verde y a veces
encuentro bajo la pata
morada hojas negras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario