09/09/2022

Aguadas de otoño

 

Llueve en lo oscuro, lluvia lenta cae

de mis ojos de cristal quebrado.

Ya se precipita en esta noche

-suelo, llanto, árbol, recuerdo...- 

el fulgor cálido de los reflejos

menguantes veloces sangrantes...

Solo queda esa triste mañana

y una tenue luz nocturna.

 

*

 

 Yo solo miro tus manos.

 Estoy mirando la lluvia y el dolor

 en tus manos...

 Solo tus manos y la broza

 entre los dedos

 de tus manos sangrientas...

 De entre mi rostro tus manos

 siempre lirios y violetas.

 

*

 

 Cómo saber que

 si yo miro ella está mirando,

 si río lo ríe, si lloro lo llora...

 Saber, solo saber que

 si yo quedo ella queda allí,

 allí donde la nada.

 

*

 

 Quedando fuera en el frío

 miro adentro lo tibio dejado

 y bebo en lo amargo

 tus palabras, tus risas... tus

 esperas. ¡Oh ven, llévame ahora

 y arrebátame este licor

 que me está embriagando

 de llantos!

 

*

 

Camino gris asfalto calle frío

húmedo convexa inabarcable

ángulo esquina que sueña un sol

descanso en cadencia rota grave...

Solo ecos de una nota al aire...

 

*

 

 Pasos inciertos, camino de espejos

 de los ayeres rotos...

 Esquinas tumbadas en tus brazos deshechos.

 Olas grises y amarillas me revuelan otra vez 

 en la ingrávida luz inasible de tus ojos.

 

*

 

 Oh dulce otoño de bellos celajes

 y tardes decadentes eternas...

 Muéstrame Oh decreciente otoño

 en la caída de las hojas de colores

 la longitud precisa que separa

 en incierta distancia insalvable

 la cruda tristeza y la sola melancolía.

 

*

 

Otoño, aun más el dolor invade mi alma.

Quiero gritar, más lejos que tu eterna imagen,

acariciar la luna toda en su blancura

en la penumbra del misterio de tus ojos.

¡La soledad exaltiva, melancolía...!

...Caen en la abulia las hojas secas del otoño.

 

*

 

 La vida como un vibrato

 eterno... buscando el equilibrio

 como los astros en el universo.

 Como tus ojos son lunas

 que se alejan y vuelven

 y se alejan...

 de este ego que se apaga

 en la oscura inmensidad de tus reflejos. 

 

*

 

 Y estaré allí

 donde asir las hojas

 grises de nuestros otoños

 en todas tus estaciones,

 en todas tus dimensiones...

 

*

 

 Aléjame el tormento,

 llévame allí donde el agua...

 Allí donde tu abrazo me quepa

 en la presión justa

 para que no se me escape el alma...

 

*

 

 El día que llegó tras el mañana,

 la erguida flor al sol inmarcesible,

 las sombras de la noche, tu llamada,

 la hirsuta soledad, irreprimible.

 La estela del saxátil enemigo,

 la lluvia en el cristal de tu mirada,

 el eco de tu voz, ya tan callada,

 ¡el hado del amor está conmigo!

 

*

 

 Fuera miel, miel de alabanzas,

 miel de caricias.

 Fuera hiel, hiel de dolor,

 hiel fuera lágrimas.

 Yo no vi nada

 más que caricias,

 pero mi alma era hiel,

 mi corazón de miel enjugaba el dolor

 y te quería.

 

*

 

 Cómo quebrar la luz

 de este macabro cristal velado

 ya, esta concepción ruinosa

 de lo que es y no es

 pensado por el alma mortal

 como asfixia en aire viciado

 como oclusión inconclusa...

 Pensar fuerte la rotura

 pronta elíptica ácrona final

 hacia el hueco intrépido

 único universal.

 

*

 

 Comer sin ganas,

 beber sin ganas,

 reír sin ganas,

 amar sin tener ganas de mirarte a los ojos

 en la profundidad de los recuerdos.

 

*

 

 Desistencia y melancolía.

 Mano que se aparta en su misma búsqueda.

 Sopor. Sopor y sueño.

 Conformidad de pies y cabeza

 irrealizable y cierta.

 

*

 

 Otoño, dolor en el alma,

 aguada fría y aurora vacua.

 Pliegues ocres

 ¡Oh otoño helado...! Amores

 tibios idos con el viento que secó

 mis ojos.

 

*

 

Camino piedras sangre ortigas,

tormenta unilateral frío dolor sucesivo,

solo abajo pienso y no pienso

un círculo desde la punta de mis dedos.

 

*

 

Oh noche añil que empapas

los élitros de mi corazón en fuga,

Oh brisa de ayer que meces

abrazos hoy en plenitudes

vacías de tiempo y espacio.

 

*

 

Hoy te vi partir hacia el mar

pensando por qué huir,

solo escapar cuando el viento

te llevaba huyendo,

solo allí te fuiste donde el agua...

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