24/08/2023

Reflejos en el agua

 

Destruir
la fortaleza del miedo.
Acallar
la voz interior
eterna.

Peregrinar
hacia las inquietudes
que se dejan
acompasando los sueños breves.
 
*

Haberes
axiomáticos.
 

Posterioridad
inhabituable.
 
Helaje.
Saudade.

*

El miedo
c
   a
       e
            l e n t o
        
en la  fr í a noche
del               
           ALMA

*

Hoy solo
estás 
descalzo
pisando los cristales 
de una torre desconformada. 
 
Solo unos destellos
de cristal de luz
de una vida
que soñó un día 
un niño 
             mirando
al mar en una orilla
no de luz. Una
orilla adonde desparramarse
la oscuridad
de estas letras.

*

Ese tren
adonde no te subiste 
ahora está ahí 
representándose.
 
Ese tren adonde
no llegaste a esa parte
rota.
 
Solo queda un tren
descarrilándose 
veloz lento veloz hoy
recordándose en la
sangre de tus manos y
vías rotas 
como un puzle inabarcable.

*

Solo soy

un punto 
(zozobra, relámpagos, quietud ahora sombras)
que apunta adonde
el abismo ocre 
cuando tus párpados
cerrados.

Una mancha

en la temeridad de los ayeres
cuando tus risas
besaban veloces
las formas inacabadas
de mis yoes tibios
ajenos esperantes.

*

 
De estar a haber estado la perplejidad de una muerte de la vida.
De huecos vacuos silencios resonantes.
De un paso a otro paso la incongruencia de la vida.
De juegos plantados soledades sobrevenidas.
De ti hoy yo.
 
*
 
Eso que te aprieta está ahí contigo y se repite sucesivamente
y se repite sucesivamente.
 
Está ahí eso que ayer estaba y no eres tú:

Una luz que se apaga,

la brisa que es tormenta,
esos saltos de páginas dobladas,
aquellas distancias inabarcables
que no las salvó el ímpetu…
 
Tú solo eres una hoja que flota en aguas tranquilas. 

 *

 
Las luces se están apagando: frío, miedo.
Las luces rutilantes de ayer hoy se apagan.
Se apagan y tú no puedes mantenerlas encendidas.
Frío miedo Frío.
¡Es la última luz del universo!

No estás afuera, estás dentro de la luz que se apaga

con tu vida que se acaba
ávida de luz. 

*

Buscando el amor
¡Oh el amor! ¿Amor?

Solo observando entre
los pliegues de las cortinas,
tras el telón rojo del miedo.

Solo supe mirar a los ojos.
Solo y no bastante mirar
sin decir o sin poder
aprehender la luz.

Destruyendo el universo.

Matando lo creado, desechando
la vida y tus intentos
amables.

Una sólita mirada
oscura. No de luz sí
de sombras, de sombras.

 *

¡Oh Valeria! Protégeme
del llanto en la arena gris.

Cállame en tu canto
y ahógame la risa y
la lluvia en tus mejillas.

Se me está quebrando
el espacio. A mí. Tu voz despacio.

Cuántas dorremis ayer
como hoy; duelen
en mis manos, de tus ojos.

 *

Primavera de eternidades,
quedan fríos

que se atavían
de otras quietudes
descontenidas.

Caminar por la yerba húmeda.

Pasos pesados como palabras
lentas.

La espuma en la orilla

que bañó mis ojos

hoy se restriega como
manchas amarillas.

 *

¡Cómo le diste
la patada a la vida!
Con tus últimas
fuerzas. Cómo
la vida se iba… de ti.

Como fulgente estrella
que abandona
un sistema oscuro
ajeno hirsuto frío llamas
fuego calor oscuro…

Y tus ojos ráfagas…
Se apagó el universo.

Distancia y muerte.

*

Hoy te escribía
la mañana azul.
La luz de la mañana
azul.

Asiendo un incierto
lapicero sobrevenido
de lo que arrastra

una sombra. Y sombras
de otros ocasos
desparramándose…

A borbotones. Rojos
desgarrados, rayas
discontinuas.

Negrura.
Sol oscuro acreciente.

*

Quítame la noche.
Restriégame los ojos
empapados de fantasmas
de ayer. De hoy.
 

Desenvuélveme el llanto
del silencio
de las pausas
controvertibles de las auroras perdidas

y secos mis ojos
y enjugado el llanto
lléname

                ¡Oh ahora
relléname de flor

esta tarde de primaveras!

*

 
Estabas solo y te reconformaste en Dios.
Ese dios que ahora abrazas en las sombras.
Un dios inocuo que ahora abrazas. 
En las sombras de este día incierto que no pasa.

Este aquel día cercano lejano que no pasa
a través de los átomos de las entrañas del resentimiento.

*

Mi vida zozobra
en la tempestad
azul
del oleaje despiadado
de tus ojos negros.

Náufrago de soles

oscuros quedo en la isla
inhabitada
mecido en palabras
como en olas como en sueños.

Siempre adormilado

entre los pliegues,
sobre el arrebol
de tus mejillas
de arenas blancas…

¡Quédate conmigo hoy,

que la eternidad me está
consumiendo el recuerdo!
El silencio me está
acallando tus risas.
 
*

Mis ojos ahítos de lágrimas

por no poder asir el sol
que se está hundiendo grávido
entre las grietas carmesís de tu mirada.
 
*
 
Tus ojos.
Oscuros.

Agujero negro

supermasivo

adonde mi vida
se acaba.

*

La lluvia gris.
Miedo. Silencio. Frío.
¡Tus ojos están chorreándome
las sombras!

En esta mañana gris. Tus sombras
que están alargándose
en la quietud.

Impasible mi alma
y tus reflejos saltándose
las risas salpicadas
de luz.

 *

¿Por qué ahora
estás aquí
en el sopor de mis noches,
en los hastíos
dorados
de mis destemplanzas?

¿Volverás mañana,

querrás vivir
en mis sueños ardientes
mañana y hoy como ayer,
juntos soplando
una vela eterna inagotable?

*

Noche tibia.
Noche de una
primavera incipiente.

Llueve afuera.
Dentro mi alma
seca recompone

mares absurdos.
Mares enajenados
de otras primaveras.

¡Aguadas terribles…!
En la profunda secura
de esta sólita noche.

*

Sol opaco.
tus ojos un sol
incontenible, inabarcable…

Tus ojos están
a años luz
de las galaxias que
se forman tempranas.
Por ti solamente.

Solo ese sol
que queda
desapercibido de mi,
cuando torpemente
quiero conformar

los restos de los
recuerdos con aquellas
luces muertas.

*

Estás buscando
una palabra
en la orilla
del lago
que no estará
jamás.

En la brisa que
no te rozará
jamás.

En la luz
de un sol
caliente que se enfría
como una sonrisa
que se acaba

de mirar…
y tú al abrigo incierto
de la falsedad
de la tecnología.

*

¿Qué estás haciendo
Con tus poemas?

¿Adónde quieres proyectar
las palabras
irresumidas?

Solo cabalga
en un Platero
que vacila

entre los tiempos
de la sangre del
tronco huero,

del perro que muere en el consentimiento
del destino.

Tú solo muere
en la libertad
de tu poesía.

*

Hoy estás vibrándome
la mañana.

Mis ojos cansados
anhelando tus risas
volantes.

Yo me quedo
de mañana
vibrándome las sombras.

Por ti. Sí. Es por ti
que me retengo.

Solo por ti quedo
en estos quedos
consuetudinarios

Por ti (no yo)
se están crujiéndome
los ímpetus.

*

Soy o estás libre sino
remordimienros (zozobra, la rosa aquella. Pulcritud, días eternos marcesibles...)

De entre correr
hacia abismos ciertos,
hoy estirándote la vida
inciertamente...

Proyectándote solo
las sombras. Que esperan
sombras otra vez.

Solo sombras. Quedan.

*

Un mar desocupado.
Vengo de un mar…

Ya no hay orilla,
solo queda atrás un mar lejano.

He dejado un mar desocupado.

*

Aquellas luces
que no soñé mañana

están hilando una
desconformidad …

Esas luces que se apagan. Y yo
entre las galaxias

tempranas que están
reconfortándose
en un puzle

infinito. Un quehacer
desde el ímpetu.
Desde la incontenida

…alma desvariada.

*

Estoy circulándote
persiguiéndote,
rememorándote
en esta estrechez
oval
de breve vida y breve
conformidad.

Somos polos
opuestos en este
espacio cerrado.

Tendentes a confluir,
tendentes a sufrir

la no querencia
de la cercanía,
de la distancia.

*

Una disconformidad
deslocalizante.

La misma
reconformidad
desinhibiente.

Depresión.
Suicidio.
Muerte.

*